Sabiduría (prajña) es uno de los tres pilares de nuestra práctica de desarrollo Supraconciente y debemos practicarla constantemente aunque aquí no se trata de hacer sino de ver.
Dijo Sigmund Freud que le era muy difícil definir satisfactoriamente lo que es la conciencia, pues esta es por su propia naturaleza refractaria a cualquier definición. La verdadera sabiduría no es erudición sino conciencia y definirla con precisión resulta igualmente difícil.
Podemos intentar definir la sabiduría como "ver la realidad tal cual es" o como "ver la parte en el contexto del todo" que resultan definiciones parcialmente satisfactorias, pero intentar definir la conciencia intuitiva es como querer atrapar agua con los dedos.
Aunque como sugeríamos se tiende a confundir sabiduría con erudición, estas están en realiidad tan alejadas entre si como el oro del latón dorado.
La erudición es una función del yo personal, y aunque el estudiar e intentar aprender
sea siempre algo noble, la erudición responde a menudo a la fantasía de que el acumular
conocimientos nos hace mejores, y que a causa de esta "acumulación de saber", (y
aquí entra a jugar la fan-
La sabiduría por el contrario parte de una actitud de humildad básica desde la cual
lo que trata-
Dicho de otro modo, la erudición tiende a a ser presuntuosa ya que implica la creencia de que existe un ego "poseedor" del conocimiento. La sabiduría po r el contrario tiende a la humildad porque parte de la certeza de que al igual que las diferentes olas son solo movimientos del mismo océano, las diferencias particulares son de menor trascendencia y solo lo uno (aquello que nos es común y nos une), es real , por lo que considerarse uno mismo separadamente del resto del universo, ( y mas aún para auto complacerse en los propios logros ), es una actitud ignorante y contraria a toda sabiduría.
Dice la ciencia del crecimiento espiritual que la ignorancia es la causa y raíz de todas nuestras desgracias y que la sabiduría es la única vía posible para escapar de la rueda de la ilusión, el autoengaño , la frustración y el sufrimiento.
Aún más, se afirma que ni siquiera el amor y la compasión liberan si están desprovistos de sabiduría, ya que la ignorancia lleva a las personas inexorablemente al error, a pesar de que las asista la mejor buena voluntad. ( recordemos el refrán "de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno" ).
Es por eso que la sabiduría es absolutamente indispensable para lograr el desarrollo evolutivo de la conciencia humana y, contrariamente a la creencia popular una vez más, la sabiduría no solamente no se posee sino que es la sabiduría la que nos posee a nosotros, pero solo puede hacerlo en la medida en que nuestro ego (nuestra presuntuosidad, nuestro protagonismo) se aparte y nos transformemos en humildes servidores de la verdad.
Para que esto sea posible debemos "practicar" constantemente la sabiduría, y esto se logra de muchos modos. Por ejemplo, cada vez que hablamos con alguien cuya conciencia está más evolucionada que la nuestra o cuando hacemos una psicoterapia verdaderamente transpersonal estamos practicando sabiduría o prajña, cada vez que leemos un buen libro acerca de la verdad estamos practicando prajña, cada vez que conversamos con amigos acerca de la verdad estamos practicando prajña, cada vez que reflexionamos sinceramente acerca de la verdad estamos practicando prajña, cada vez que aceptamos las cosas tal cual son antes de intentar un modo sereno e inteligente de transformarlas estamos practicando prajña, cada vez que nos resistimos a emitir juicios y nos permitimos sentir calmadamente antes de reaccionar, estamos practicando prajña.
Asimismo cada vez que elegimos ser compasivos con los seres sintientes estamos
practican-
Como prajña no tiene nada que ver con la erudición podemos encontrar personas que siendo analfabetas pueden ser mucho más sabias que muchos universitarios eruditos y presuntuosos cuya profunda ignorancia despierta nuestra compasión a la vez que su soberbia nos provoca irritación. (estimula en la parte "mecánica" de nuestro yo personal por resonancia otra reacción igualmente ignorante, la irritación, ya que nunca debemos olvidar que lo cortés no quita lo valiente, y que las buenas formas , el respeto e incluso la compasión, son necesarias siempre.
La sabiduría sólo se habrá afianzado en nosotros cuando seamos capaces de ver
lo general en lo particular y hallamos comprendido de un modo visceral y no
solamente intelectual que nada existe separadamente del resto del universo, y que
precisamente el creer que exis-
Hemos de practicar prajña en cada momento de nuestra vida, y hemos de buscar información acerca de la verdad constantemente, dejando que esa información, que nos llegará por muchos caminos diferentes y que en muchos casos será confusa, sea pacientemente filtrada por nuestra intuición y por nuestra razón, quien a su vez,(nuestra razón), ha de ser cada vez más una eficiente servidora de nuestra intuición y de nuestras facultades superiores.
La práctica de prajña expande nuestra conciencia, y nuestra conciencia expandida despierta certezas y disuelve dudas. Esto hace que la práctica de prajña se vuelve cada vez más fácil y espontánea, lo que a su vez estimula el despertar de nuestras facultades supraconscientes en una especie de movimiento circular que incrementa incesantemente nuestra calidad de vida y consecuentemente la de aquellos que nos rodean.
Para quien piense que este beneficio se agota ahí, y que no se beneficia suficientemente "al mundo" (con lo cual su utilidad sería cuestionable), diremos que lo que es verdaderamente (no solo aparentemente) bueno para alguien, es asimismo bueno para todos los seres del universo, del mismo modo que una sola gota de agua dulce derramada en el océano hace al océano entero menos salado.
El camino para la práctica de prajña, además de incluir la lectura, la investigación,
la informa-
Por todo esto debemos de ser-
De este modo hasta los errores serán excelentes maestros y nos permitirán darnos un cierto margen de permisividad a la hora de expresar nuestra humanidad, (sobre todo en los inicios de nuestra sadhana) sabiendo que a veces los errores enseñan mas rápido y mas definitivamente que la represión, pero que esto será así unicamente (esta condición es extremadamente impotante) si los "errores" se viven en estado de conciencia de la realidad (despiertos), y nunca bajo los efectos hipnóticos del autoengaño.


"La vida no es un acertijo que resolver sino un río en el que nadar"
Proverbio Zen

Sabiduría (Prajña)