
Sila es la adaptación de nuestra conducta, principios y valores a las leyes que regulan el orden cósmico.
Dicho de otro modo, sila nos recuerda que para desarrollar nuestras potencialidades mentales y espirituales es imprescindible que seamos buenas personas e intentemos sinceramente regular nuestra relación con el universo desde el respeto y la compasión.
Existen dos éticas a las que podríamos denominar respectivamente ética cultural y ética universal.
La primera es la escala de valores sobre lo permitido y lo prohibido, lo que se supone que esta bien y lo que se supone que esta mal en un lugar y en un momento histórico concreto.
Por ejemplo el beber vino es un grave delito en una sociedad islámica radical pero no lo es en España. En los EEUU es un grave delito fumar cannabis mientras que en los himalayas hindues muchos sadhus (hombres considerados santos por su sociedad) fuman hachis con mucha frecuencia sin que esto tenga ninguna importancia social.
La lista de diferencias culturales a la hora de medir el bien y el mal es infinita y esto sucede porque estamos hablando de convenciones sociales mas que de leyes universales.
Por otro lado existen puntos que son comunes a todas las culturas a la hora de valorar el bien y el mal, como el rechazo al asesinato o al robo por ejemplo, y esto sucede porque estas acciones vulneran la ética que llamamos universal.
Existen innumerables códigos de conducta de tipo religioso y social, pero la moral no puede ser codificada, por lo que cada situación deberá ser evaluada por si misma.
La verdadera ética surge de la Sabiduría y de la Compasión y no es autoimpuesta sino sentida, pero paradojicamente, para llegar a sentir la verdadera ética debemos haber alcanzado previamente un cierto nivel de autodesarrollo, y como no conseguiremos esto sino es en el contexto de una relación sana con el universo y sus seres (empezando por nosotros mismos) estamos obligados, (por lo que por lo menos al principio y hasta que todo fluya por si mismo) a regular nuestra conducta de acuerdo con principios autoimpuestos.
Estas normas de conducta son un andamio para ayudarnos a construir el edificio de nuestra realización, y como andamios que son no necesitan ser perfectos ya que su utilidad es transitoria, pero sí han se ser sólidos y suficientes para cumplir su función.
Existen bellos referentes que nos pueden ayudar a construir las normas de conducta que hagan posible el desarrollo de nuestra Supraconciencia, como la frase que dice "trata a los demás como quieres ser tratado" y otras por el estilo que nos orientan correctamente, pero todos los enunciados son relativos y cada situación es única, por lo que la única guía fiable son la Compasión y la Sabiduría.
Existen dos malentendidos básicos en los conceptos de ética y compasión que manejamos en occidente.
El primero y mas grave es la mayúscula ignorancia con que se excluye a todos los animales y seres sintientes no específicamente humanos de nuestras responsabilidades éticas mientras se acepta su cruel utilización como si fueran objetos y no seres capaces de amar, temer, y sufrir como nosotros.
Este malentendido ha de ser corregido comprendiendo e informando a nuestro prójimo que los animales y las plantas son nuestros hermanos menores, que están indefensos en su natural e inocente simpleza ante nosotros y es por lo tanto nuestra obligación ética el protegerlos, respetarlos y amarlos.
El segundo malentendido es la creencia de que sacrificarse personalmente para poder dar a los demás lo que ellos nos piden es ser verdaderamente bueno, lo que no es verdad..
Lo verdaderamente bondadoso es el dar a los demás lo que ellos necesitan y no lo que quieren, ya que cuanto mas ignorantes somos mas lejos están nuestros deseos de nuestras verdaderas necesidades, por lo que en muchas ocasiones el darle a los demás lo que ellos quieren les perjudicara y nosotros podremos haber contribuido a su perjuicio desde nuestra buena intención y nuestra cómoda ignorancia.
Amar, Servir, Dar, esta es una importantísima parte de nuestra práctica de realización espiritual o sadhana y hemos de autodisciplinarnos en su aprendizaje, y si bien esto dicho así puede parecer muy difícil, se vuelve fácil cuando desarrollamos nuestra Compasión y nuestra Sabiduría, pero para llegar a desarrollarlas necesitamos (o por lo menos nos lo facilitara enormemente) la sutil pero formidable energía que nos da la práctica de la meditación.
De hecho es tanto lo que nos da la práctica de nuestra sadhana que aquellos que la practicamos continuamos toda la vida agradeciéndonos a nosotros mismos el haberlo intentado, y aunque hoy a alguien le parezca absurda esta afirmación, este esfuerzo, a diferencia de la mayoría de los esfuerzos mundanos, da beneficios que alcanzan mas allá del tiempo y el espacio.
“La fuerza del hombre no radica en lo que tiene.
La fuerza del hombre radica en lo que puede dar. Solo pueden dar quienes tienen la capacidad de utilizar el universo. Si el universo no está en tu mente, tu corazón no puede dar."
Yogui Bhajan
Ética - Empatía - Compasión - Servicio
Sila
Nuestra tarea es liberarnos... ampliando nuestro círculo de compasión para incluir a todas las criaturas vivientes y toda la naturaleza y su belleza.
Albert Einstein