principal                                                       

wpdc66e936.jpg

Sila es la adaptación de nuestra conducta, principios y valores a las leyes que regulan el orden cósmico.

 

Dicho de otro modo, sila nos recuerda que para desarrollar nuestras potencialidades mentales y espirituales es imprescindible que seamos buenas personas e intentemos sinceramente regular nuestra relación con el universo desde el respeto y la compasión.

 

Existen dos  éticas  a  las  que podríamos denominar respectivamente ética cultural y ética universal.

 

La primera es la escala de valores sobre lo permitido y lo prohibido, lo que se supone que esta bien y lo que se supone que esta mal en un lugar y en un momento histórico concreto.

 

Por  ejemplo el beber vino es un grave delito en una sociedad islámica radical pero no lo es en España. En  los  EEUU  es un grave delito fumar cannabis  mientras que en  los himalayas hindues muchos sadhus (hombres considerados santos por su sociedad) fuman hachis con mucha frecuencia sin que esto tenga ninguna importancia social.

 

La lista de diferencias culturales a la hora de medir el bien y el mal es infinita y esto sucede porque estamos hablando de convenciones sociales mas que de leyes universales.

 

Por otro lado existen puntos que son comunes a todas las culturas a la hora de valorar el bien y el mal, como el rechazo al asesinato o al robo por ejemplo, y esto sucede porque estas acciones vulneran la ética que llamamos universal.

 

Existen innumerables códigos de conducta de tipo religioso y social, pero la moral no puede ser codificada, por lo que cada situación deberá ser evaluada por si misma.

 

La verdadera ética surge de la Sabiduría y de la Compasión y no es autoimpuesta sino sentida, pero paradojicamente, para llegar a sentir la verdadera ética debemos haber alcanzado previamente  un cierto nivel de autodesarrollo, y como no conseguiremos esto sino es en el contexto de una relación sana con el universo y sus seres (empezando por nosotros mismos) estamos obligados, (por lo que por lo menos al principio y hasta que todo fluya por si mismo) a regular nuestra conducta de acuerdo con principios autoimpuestos.

 

Estas normas de conducta son  un andamio para ayudarnos a construir el edificio de nuestra realización, y como andamios que son no necesitan ser perfectos  ya que su utilidad es transitoria, pero sí han se ser sólidos y suficientes para cumplir su función.

 

Existen bellos referentes que nos pueden ayudar a construir las normas de conducta que hagan posible  el  desarrollo  de  nuestra  Supraconciencia, como la frase que dice "trata a los demás como  quieres  ser tratado" y otras por el estilo que nos orientan correctamente, pero todos los enunciados  son  relativos y cada situación es única, por lo que la única guía fiable son  la Compasión y la Sabiduría.

 

Existen dos malentendidos básicos en los  conceptos de ética y compasión que manejamos en occidente.

 

El primero y mas grave es la mayúscula  ignorancia con que se excluye a todos los animales y seres  sintientes  no específicamente humanos de nuestras responsabilidades éticas mientras se  acepta  su  cruel utilización como si fueran objetos y no seres capaces de amar, temer, y sufrir como nosotros.

 

Este malentendido ha de ser corregido comprendiendo e informando a nuestro prójimo que los animales  y  las  plantas son nuestros hermanos menores, que están indefensos en su natural e inocente simpleza ante nosotros y es por lo tanto nuestra obligación ética el protegerlos, respetarlos y amarlos.

 

El  segundo malentendido es la creencia  de que  sacrificarse personalmente para poder dar a los demás lo que ellos nos  piden es ser verdaderamente bueno, lo que no es verdad..

 

Lo verdaderamente bondadoso es el dar a los demás lo que ellos necesitan y no lo que quieren,  ya  que  cuanto mas ignorantes somos mas lejos están nuestros deseos de nuestras verdaderas  necesidades,  por  lo  que  en muchas ocasiones el darle a los demás lo que ellos quieren  les  perjudicara  y  nosotros  podremos haber contribuido a su perjuicio desde nuestra buena intención y nuestra cómoda ignorancia.

 

Amar, Servir, Dar, esta  es  una importantísima parte de nuestra práctica de realización espiritual o sadhana y hemos de autodisciplinarnos en su aprendizaje, y si bien esto dicho así puede parecer muy difícil, se vuelve fácil cuando desarrollamos nuestra Compasión y nuestra Sabiduría, pero para llegar a desarrollarlas necesitamos (o por lo menos nos lo facilitara enormemente) la  sutil pero formidable energía que nos da la práctica de la meditación.

 

De  hecho  es tanto lo que nos da  la práctica de nuestra sadhana que aquellos que la practicamos continuamos toda la vida agradeciéndonos a nosotros mismos el haberlo intentado, y aunque hoy a alguien le  parezca absurda  esta  afirmación, este esfuerzo, a diferencia de la mayoría de los  esfuerzos mundanos, da  beneficios que alcanzan  mas allá del tiempo y el espacio.

 

"La fuerza del hombre no radica en lo que tiene.

La fuerza del hombre radica en lo que puede dar. Solo pueden dar quienes tienen la capacidad de

utilizar el universo. Si el universo no está en tu mente,  tu corazón no puede dar."                                      

 

Yogui Bhajan

 

Ética - Empatía - Compasión

Sila